Competencia Digitales en la Gerencia

Evolución de la tecnología digital

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Competencia Digitales en la Gerencia

El presente ensayo sobre competencia digitales se orienta, a como la gerencia se encuentra en la búsqueda de personal capacitado con competencias digitales. Con la evolución tecnológica las empresas han avanzado no solamente en los equipos necesarios para la transformación de la materia prima que van a vender, sino también en la forma de vender, en como promocionar la publicidad y hasta el trato o manejo de su talento humano. Para Segrera, Paez y Polo (2020) las competencias digitales son mucho más que usar diferentes medios tecnológicos, entre ellos las redes sociales para acceder a la información, como puede creerse erróneamente por parte de los futuros profesionales.

Asimismo, Esquivel, López y Encalada (2020) señalan que, en los próximos 10 a 15 años, la adopción de la automatización y la Inteligencia Artificial (IA) transformarán los espacios laborales, ya que incrementarán las personas que interactúen cada vez con máquinas más inteligentes. La distinción de modelos de negocio innovadores tendrá que ser más investigada para determinar la razón por la cual se encuentran menos valorados en los procesos educativos de estos tiempos disruptivos. Estas tecnologías también requerirán un cambio en las competencias y habilidades requeridas en las personas  para interactuar con las máquinas y otros trabajadores.

En este sentido, es importante destacar que el ensayo a nivel documental expondrá a continuación: La Evolución de la Tecnología Digital, la Sociedad de la Información, la sociedad del Conocimiento, Impacto de las TIC en la Sociedad, las Competencia Digitales  vs Gerencia y las TIC en Venezuela.

Evolución de la tecnología digital y las competencia digitales

En la contemporaneidad, utilizar términos que hacen referencia al uso de algún dispositivo o recurso tecnológico, se constituye como un fenómeno natural. En el desarrollo de la presente reflexión se explica porque un fenómeno natural. Para Adum (2018) es fácil identificar las tecnologías cuando nos comunicamos con otra persona (a través de un teléfono fijo, móvil, de alta gama o utilizamos aplicaciones, software, entre otros); cuando requerimos otros bienes y servicios como: ubicar información relacionada al área de la salud, aprender una receta de comida, buscar y adquirir un empleo, realizar una transacción, estar informados de lo que ocurre en el mundo y por supuesto, cuando requerimos orientación, documentación en nuestro proceso de estudio en cualquier nivel académico, ya la historia no es tomada en consideración vivimos es en lo nuevo y nos ocupamos en cómo usarlo.

En este sentido, la evolución se inicia en esa motivación por interactuar con recursos tecnológicos en cualquier área de la vida, no es un fenómeno que caracteriza exclusivamente el quehacer de la humanidad contemporánea, pues, como se sabe, desde su aparición en la tierra, el hombre ha enfrentado “la realidad” de tener que adaptarse al medio que le rodea y sus cambios. Pero inicialmente, tomando los recursos tal y como se los presentaba la naturaleza, es decir, sin tener que producirlos; posteriormente, la constante interacción con eventos demográficos inevitables como: fecundidad, natalidad, morbilidad, mortalidad, crecimiento poblacional, situación de vivienda, seguridad, desplazamiento (migración), entre otros, lo obligaron a influir en su medio y desarrollar técnicas o estrategias para sobrevivir (cacería, agricultura, pesca). 

De esta manera, el desarrollo de herramientas y utensilios de trabajo (transformación de piedras, madera huesos) y las nuevas formas de organización social, son testimonios de cómo el hombre comenzó a adquirir conocimiento y tecnificarse. Interacción que le permitió comprender los fenómenos propios del medio ambiente que le rodeaba y organizarse espacial, física, social y geopolíticamente, entre otros. Para Giraldo (2021) En la actualidad, la implementación de la transformación digital en las organizaciones se limita a una digitalización de procesos, lo que se aleja significativamente del concepto de dicha transformación. El 80% de las empresas a nivel mundial están desarrollando estrategias de transformación digital.

En esta perspectiva, recordar que la humanidad comenzó a construir conocimientos y en con secuencia, el conocimiento hizo posible el desarrollo técnico, por ejemplo: el descubrimiento de la rueda (Mesopotamia, 3.000 A.C.) y el descubrimiento del movimiento rotatorio (8.000 A.C.), estos hallazgos ayudaron a construir la revolución industrial, donde surgió la máquina o motor de vapor que a su vez generó y mejoró nuevas formas de transporte por mar, tierra y esto a su vez permitió la creación de nuevas rutas de comunicación y comercio o como se le conoce hoy en día “la geopolítica”. 

Además, la masificación de la producción o “globalización”, la creación de la imprenta, el descubrimiento de Rayos X, la Penicilina y la energía atómica; el hombre descubrió que la observación de un determinado fenómeno conduce a nuevos conocimientos, estos conocimientos deben a su vez transmitirse a través de la educación formal o informal. Por ello, Giraldo (ob. cit) señala que en estos momentos coyunturales, el mundo actualmente, ha traído consigo una necesidad de virtualización y digitalización de todos los procesos intrínsecos de las empresas, entendiendo y adaptando un nuevo ecosistema digital, con base en nuevas metodologías de trabajo, que representan un verdadero reto para los altos directivos de las organizaciones. Para esto, es importante llevar a cabo un cambio de mentalidad competitiva y tradicional, por una colaborativa, disruptiva e innovadora, que esté ligada a la búsqueda de un ambiente digital que sea el soporte para poder desarrollar su proceso de transformación.

Cabe destacar, el fuerte paralelismo existente entre las tecnologías de avanzada y la manera de empoderarse en las personas por medio del aprendizaje y el conocimiento, la sociedad actual se complementa con esta realidad a través de las redes sociales como WhatsApp, Telegram, Facebook, Twitter y tantas más o los recursos que permite el internet, como por ejemplo YouTube, los Blog,  y tantas herramienta de gran importancia en el aprendizaje mediado por la virtualidad, o sea el internet. Todo ello es de gran impacto en la empresa actual y por lo tanto una vía expedita para transmitir el conocimiento a la fuerza laboral.

Asimismo, para Hootsuite señalado por Galeano (2021), Facebook cuenta al día de hoy con 2.740 millones de usuarios, YouTube 2.291 millones, WhatsApp 2.000 millones, Messenger 1.300 millones, esto solo por nombrar los que encabezan una larga lista de 17 operadores de redes sociales. Un usuario normal atiende al menos cinco redes en su día a día, invirtiendo significativas horas hombre en la gestión de estas redes. Obviamente, si hablamos de una empresa o negocio, la gestión de estas plataformas forma parte del negocio y en considerables casos, se contratan personal exclusivo y cualificado para el manejo de la social media. 

Competencia Digitales en la Gerencia

Competencia Digitales en la Gerencia

La Sociedad de la Información y las Competencia Digitales

Desde la aparición de la sociedad de la información hasta la actualidad, se han realizado variados cambios de relevancia, aun no existe un concepto claro de ésta porque las definiciones varían desde el enfoque que se aborde (educativo, social, empresarial, tecnológico, ambiental, entre otros), lo cual tiende confundirse con la sociedad de la información. 

A este respecto, Mogollón (2020) afirma que la sociedad de la información está involucrada con la empresas, ellas deben traspasar los límites espaciales del saber, los tiempos y las rutas organizacionales de  la transmisión del conocimiento, transformándose  en una comunicación abierta de experiencias que surgen y crecen en función del interés y de los descubrimientos que la sociedad tienen como reto en época de pandemia lograr generar un cambio mediante las tecnologías de la información y la comunicación (TIC),en beneficio de las organizaciones modernas digitales.

De allí que, Castro (2021) señala que el ciudadano de la nueva sociedad de la información está directamente relacionado con las tecnologías de la información y la comunicación a través del internet, esto demanda de él un nivel de responsabilidad, hacerse cargo de su aprendizaje (aprendizaje autónomo) de forma analítica, crítica y con un nivel eficiente en el manejo de TIC. Lo que lleva, a nuevas competencias digitales que implica el uso crítico y seguro de las Tecnologías de la Sociedad de la Información para el trabajo, el tiempo libre y la comunicación. Además, es importante apoyarse en habilidades TIC básicas como: el uso de aplicaciones para recuperar, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y para comunicar y participar en redes de colaboración a través de internet.

 En esta perspectiva, la sociedad de la información se caracteriza por el valor dado a los datos a partir de su búsqueda, organización, almacenamiento y aplicación en diversas situaciones de la vida cotidiana, empleando la tecnología informática, en este sentido, la base de la sociedad de la información es la capacidad de afrontar los cambios continuos, tener una visión integral de los problemas y apoyarse en las TIC., para la utilización de los saberes en aras de innovar los procesos humanos.

La sociedad del Conocimiento

El término Sociedad del Conocimiento se viene implementando desde mediados del siglo pasado. Ya por los años sesenta cuando la revolución industrial comienza a transitar hacia una fuerte tendencia tecnológica y organizacional el referido concepto toma fuerza en la boca del sociólogo Peter F. Drucker. “En este tipo de sociedad el conocimiento ha substituido al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de la productividad” (Krüger 2006). El concepto de Sociedad del Conocimiento se ha matizado en el tiempo con el concepto de Sociedad de la información, incluso con el de Sociedad Red, generando diversas ópticas que muchos autores terminan identificándolos con sus propias características y períodos de influencia. El resultado de estos procesos es un cúmulo de información transformada en un conjunto de saberes útiles y compartidos con una sociedad interesada.

En la actualidad, las TIC han traído grandes avances por una parte la digitalización ha permitido almacenar procesar y transferir la información de forma mucho más rápida fácil y precisa por otra parte internet ha posibilitado la interacción de los usuarios en cualquier lugar. El saber se ha convertido en un factor esencial para dar respuesta a los desafíos de hoy, gestionar eficazmente el conocimiento tiene mayor valor que administrar únicamente la información.  

Ahora bien, Bueno (2019) hace referencia a  “El surgimiento de la sociedad del conocimiento o de la era de los intangibles” (p.60). Donde la evolución de la economía ha  pasado de la era agrícola a la industrial hasta llegar a la actual era del conocimiento, en la que se observa el papel creciente en la creación de valor económico, del conocimiento tecno-científico como factor o recurso de producción ante el impacto de la ciencia y tecnología en el siglo pasado en la actividad económica, frente a los clásicos factores de la producción: Tierra, Trabajo (físico) y Capital.

De esta manera, la sociedad del conocimiento abarca todos los ámbitos de la actividad del ser humano, posee una dimensión social, económica, cultural y deportiva. Considera el conocimiento como un activo fundamental para el progreso. En este sentido, se democratiza la información, promoviendo el acceso a esta, a todas las personas, puesto que representa un bien común que es necesario compartir desde fuentes veraces, acercando el conocimiento científico a todos los individuos que pretendan consolidar el saber sobre bases verídicas y fiables en pro de un progreso innovador hacia el bienestar social, incluso, promoviendo la conservación del medio ambiente la protección de la diversidad de las especies y fomentando la sostenibilidad.

Impactos de las TIC en la Sociedad

La revolución tecnológica, en pleno desarrollo, lleva consigo el sello conceptual de la tecnología de la información y la comunicación (TIC), pero como todo concepto dinámico en un proceso evolutivo, muta, dando paso a nuevas interpretaciones y diversas concepciones, son conceptos que se reafirman en una sociedad cambiante y evolucionan al ritmo del desarrollo de su entorno. 

Así pues, la información y comunicación mediada tecnológicamente requiere ser vista como un proceso de aprendizaje y conocimiento para adecuarse a un mundo que demanda a este tipo de tecnología en su proceso de crecimiento intelectual. En este contexto, Lozano  (2011) indica que las TAC tratan de orientar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) hacia unos usos más formativos, tanto para el estudiante como para el profesor, con el objetivo de aprender más y mejor. 

En este sentido, hoy las TIC juegan un rol tan importante en el día a día, y las empresas las han asimilado como parte de la estrategia competitiva y en el comportamiento organizacional para fortalecer de manera endógena los cambios necesarios para adaptarse a los cambios que demandan los mercados. 

En este sentido, la cadena de valor y la estructura de la competencia, conceptos acuñados y desarrollados por Porter citando por Rodríguez (2012) fundamenta su concepción de la tecnología de la información y la comunicación, como una herramienta para apalancar sus operaciones y sus resultados. Entonces, vista la necesidad de mantenerse a la vanguardia de los cambios, las empresas, han dado el paso hacia el aprendizaje y el conocimiento centrado en el talento humano que las conforman.

El salto cuántico que ha dado la humanidad a causa de la pandemia que mantiene al orbe comprometido en su desarrollo social, económico y poblacional, ha servido para impulsar las TIC y empoderar las TAC en todos los niveles de desarrollo. Desde la óptica empresarial, los encierros sanitarios y la obligatoriedad del distanciamiento social, obligaron el desempeño del teletrabajo como opción generadora de la economía digital. 

Asimismo, las empresas y en consecuencia su talento humano han tenido que reinventar la manera de trabajar, reformulando el desempeño en sus funciones, así, las tecnologías del aprendizaje y del conocimiento (TAC) pasaron a formar parte de la capacitación que las empresas debieron dar a su personal para acometer su día a día por medio de la virtualidad. 

Por su parte Riascos y Aguilera (2011) “deducen que en el sector industrial existe una alta utilización (69%) de paquetes software que apoyan los procesos de la gestión de talento humano” (p.151). En consecuencia, las empresas invierten recursos en capacitación de su talento humano, esta capacitación llega por medio de cursos virtuales y píldoras didácticas, en muchos casos se busca apoyo en sectores especializados en la enseñanza y el aprendizaje, incluso la experiencia del autor en la empresa privada da fe del apoyo de las universidades en la capacitación en esta área.

Por otro lado, la autorregulación se encuentra presente en las competencias emocionales, dada la necesidad imperativa de organizar el tiempo de dedicación y el objetivo específico de generar valor económico como resultado de la experiencia, no llegando a ser, de esta manera, un proceso fácil en una autopista plena de conexiones. 

Por su parte, los objetivos planteados marcan un compromiso adquirido para su logro, lo que juega un papel fundamental en la competencia emocional de la motivación, así como una marcada necesidad de potenciar la diversidad como competencia empáticas que pueda relacionar nuestros intereses en una comunidad de pares que contribuyan a un estado del arte, incluso a logros necesarios para el bien común, ejemplo de ello, la colaboración universal entre la comunidad científica mundial en la lucha por el flagelo que representa la pandemia del Covid 19.  

Y no menos importante como competencia emocional suscrita a las redes sociales, las destrezas sociales, donde cabe resaltar, entre otras, el liderazgo y la comunicación, competencias estas que representan el eje transversal que le da vida y permanencia a los hilos conductores de los intereses que se crean día a día en las distintas redes, intereses que en muchos casos trascienden a otras redes haciéndose virales, según el lenguaje utilizado, marcando tendencias de impacto en la matriz de opinión que se pretende formar, incluso, creando verdaderos comportamientos que emergen con toda pretensión, científicamente elaborada.

Competencia Digitales vs Gerencia

En el ámbito gerencial la sociedad de la información ha jugado un papel relevante en la toma de decisiones. La gestión empresarial no tiene un fundamento idóneo si no está amparado en información veraz y pertinente, cualquier decisión de inversión o financiamiento debe estar fundamentada en escenarios pasados, presentes y futuros. Un cúmulo de información histórica de la empresa y de los mercados le indican a la gerencia la trazabilidad que marca el rumbo hacia un futuro incierto y pleno de incertidumbres que no revisten otra manera de decidir y tomar o asumir riesgos basados en los datos recabados y la intuición gerencial. Hace cuarenta años esta información demandaba un elevado costo de todo tipo de recursos.

Por el contrario, en nuestros tiempos ese paso a la sociedad del conocimiento, la democratización y masificación de la información actualizada y de calidad, la capacidad tecnológica de poder generar información en tiempo real, analizada, evaluada y compartida de manera global, permite a la gerencia minimizar los costos y presentar decisiones, soluciones y proyectos eficientes con un mínimo grado de error con un bajo riesgo en la inversión.

La utilización de las TIC en los procesos estratégicos de la organización requiere de una concientización del valor que estas tienen y de un procedimiento que permita que sean utilizadas de forma adecuada (Aguilera y Riascos, 2009), Por lo tanto el uso de las TIC en las empresas cada día reviste más importancia, porque ya no se vislumbran las organizaciones sin tecnologías, el uso de los teléfonos inteligentes, computadoras con internet, correos electrónicos redes sociales para llevar a cabo conferencias en línea dentro del llamado comercio electrónico entre otras son actualmente de necesidad obligatoria dentro de las empresas. 

Esto conduce a valorar la necesidad del uso de las TIC dentro de las organizaciones, pues estas llegaron para quedarse y en este sentido, están favoreciendo la interacción empresarial, logrando una interacción de mayor efectividad no solo dentro de las organizaciones con los diferentes departamentos si no también con otras empresas sin importar la distancia física que exista entre una y otra.

Es importante señalar que las plataformas electrónicas pueden contribuir al desarrollo de las habilidades técnicas de un gerente debido a que pueden fortalecer factores como: Auto-conciencia, Auto-regulación, Empatía y Socialización. Las empresas privadas u organizaciones públicas deben continuar trabajando en la consolidación de una visión renovada del trabajo con personas talentosas; además de considerar el capital humano como un factor estratégico y transversal, es importante tenerlo presente y entender que ha de apostarse más por el desarrollo de las personas, ya que son estas el factor fundamental del cambio organizacional. 

En este sentido la doctora Dora Ramírez de Colman plantea su teoría sobre el desarrollo del talento como ventaja competitiva planteada desde tres aspectos básicos: Capacidad, Compromiso y Acción. Es por ello que las organizaciones han venido promoviendo el desarrollo profesional a través de las plataformas electrónicas y aún más en la actualidad con los terribles acontecimientos suscitados a nivel mundial con la pandemia del COVID -19. Por otro lado, la exigencia que se viene presentando hoy en día en las empresas; al igual, la importancia de contar con personas con competencias que estén marcadas por un factor diferenciador fundamental como es el talento. El enfoque de los directivos de las empresas del siglo XXI está centrado en poseer una mirada prospectiva, una visión trascendental y obviamente en saber escoger a la mejor gente. Este talento puede ser obtenido a través de diferentes formas, que bien pueden ser seleccionadas por el gestor del talento explorando competencias y diferenciaciones en las personas; un gestor interesado en captar y retener al mejor talento y desarrollarlo realiza actividades radicalmente distintas a las del director de recursos humanos tradicional, cuyo enfoque tiene como base las prácticas meramente funcionales basadas en normas, procedimientos o sistemas de gestión.

Las TIC en Venezuela

Es importante comprender el concepto de sostenibilidad empresarial, enmarcado en el esquema del uso intensivo del teletrabajo para la economía de un país en desarrollo, la influencia del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los diferentes aspectos, variables y resultados de las organizaciones. El punto dominante es la utilización de las TIC por los trabajadores en un entorno organizacional, con un uso adecuado, no habrá necesidad de trasladarse a un lugar de trabajo definido para cumplir con su labor formal.

El teletrabajo ya es reconocido como un valor de sostenibilidad empresarial y se adopta a través de una plataforma adecuada y tan solo requiere de la calidad de las telecomunicaciones de una región. También está supeditada a la correcta adopción de prácticas gerenciales con las personas que vayan en la línea de la construcción de un modelo propio de gerenciamiento de los recursos humanos, acorde con las necesidades particulares de este tipo de organizaciones.

De allí, se generan dos clave para trabajar en entornos colaborativos en línea que se destacan por producir el efecto deseado en términos de resultados en equipos de teletrabajo autodirigidos y estas son: El manejo colectivo del tiempo y la planeación de metas, hacia objetivos alcanzables, que busca una orientación a la ejecución real de tareas y resultados.

Por tanto, esta modalidad de trabajo en línea se está convirtiendo en un poderoso instrumento gerencial para mejorar el desempeño de los grupos de trabajo colaborativo a través del refinamiento de los resultados e incentivando a los miembros de los grupos a llevar a cabo sus actividades clave de acuerdo con una gestión adecuada de la agenda. 

Sin dejar de perder el foco de lo sostenible en las organizaciones, ciertamente se puede inducir que dicha sostenibilidad se da en la vía del éxito del modelo, teniendo en cuenta los objetivos de las organizaciones para adoptar de manera formal la práctica de un esquema laboral orientado al uso intensivo de las TIC en el lugar de trabajo. Sin embargo, lo anterior también funciona en sentido inverso, si no hay una correcta aplicación del modelo, inevitablemente se irá en detrimento de los objetivos de sostenibilidad organizacional, y así la sostenibilidad como país se hará inalcanzable. Es primordial, no perder de vista algunos elementos que contribuyen a depurar el concepto verdadero de teletrabajo como paradigma sostenible y entender que no se debe percibir como la medicina de las prácticas laborales actuales. Hay que ser conscientes de que existen restricciones, y es necesario conocerlas y evaluarlas a la luz de la realidad organizacional respectiva.

Reflexiones Finales

Una tecnología que forma parte de nuestras vidas, más allá de facilitarnos nuestra existencia puede enmarcarnos en el camino de la ineficiencia y el letargo productivo. Para evitar el mal uso de las redes sociales se debe necesariamente tener claro el para qué y cómo administramos su uso bajo una planificación eficaz, con un objetivo que permita una retribución del tiempo empleado, ya sea una retribución monetaria o intelectual, con una visión de economía digital, entendiendo que manejamos recursos limitados y por ende se deben de gobernar con criterio de escasez. 

En este sentido, gestionar el uso de las redes empieza por conocer las estadísticas de su uso, las métricas, se deben estudiar la eficiencia de nuestro desempeño y el impacto que su uso está causando. Detrás de toda campaña debe obtenerse un resultado y ello debe ser medido no solamente con resultados monetarios, aumento de ventas por ejemplo, sino también con el aumento de seguidores de nuestra oferta, potenciales clientes  a los cuales se les debe terminar de convencer o mantener como aliados a nuestros principios, con la más sana y equilibrada invasión de contenidos, manteniendo un sentido ecológico como principal premisa para preservar los recursos y bajo esta concepción mantener comunicaciones estratégicas. 

En este sentido, “la vinculación comunicacional, es decir, la interacción dialógica, acción colectiva y la participación diversa” (Durán et al. 2019 p.187), con todos aquellos factores que influyen de manera directa o indirecta en nuestros intereses de mercado, nuestras inquietudes intelectuales como la convivencia social que esta relación implica a las competencias en el contexto del manejo de las tecnologías en el entorno del trabajo diario.

De esta manera, la gestión del conocimiento debe ser un proceso metodológicamente planeado, considerando una secuencia que permita abarcar las aristas de la problemática, desmembrándola a su mínima expresión para no dejar espacios que puedan contaminar el desempeño y los resultados proyectados. El logro de esta premisa se obtiene colaborativamente, con participantes, complementados de tal manera que no se repitan esfuerzos y se conserven recursos. 

De allí, que los recursos colaborativos disponibles en la red serán prácticamente obligatorios para una buena gestión del proyecto. El gerente en el área de su competencia es un profesional cuya principal función es la toma de decisiones tanto operativas como financieras y para ello debe encontrarse bien informado y rodeado de un equipo que lo asesore en las distintas áreas que se involucran en un proyecto. 

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