Convergencia y Divergencia tecnológica

Una breve mirada desde mi experiencia personal

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Convergencia y Divergencia tecnológica

Como bien les comenté a mi profesor y mis compañeros de estudios  en nuestro primer encuentro de la sala virtual de Club House sobre convergencia y divergencia tecnológica, mi primer coqueteo con el uso de las tecnologías fue, cuando entré por primera vez a un salón de clases de computación con el Profesor Manuel Álvarez de la UNELLEZ Guanare.

En aquel tiempo, año 1986, estaba dando sus primeros pasos en Estados Unidos el uso de la interfaz gráfica de usuario (Windows 1.0) para ser utilizada en su propio sistema operativo (MS-DOS), la cual tuvo la fortuna de ser incluida en el Computador personal de IBM y otros ordenadores compatibles de la serie desde 1981. Como bien sabemos, Microsoft Windows fue creada después del MacOS de Apple. De allí la feroz competencia de estos dos colosos de las tecnologías: Bill Gate y Steve Jobs.

Lo cierto es que, me siento afortunado de ser parte de un momento disruptivo en la historia educativa de la UNELLEZ Guanare. Obvio, esto ocurrió a nivel general, en el resto de los Vicerrectorados de la Universidad y en el resto del mundo.

Convergencia y Divergencia tecnológica

Convergencia y Divergencia tecnológica

¿Qué ocurrió en nuestro laboratorio de computación?

A solo un mes de comenzar nuestros estudios de computación a nivel de pregrado, vimos como los espacios del “Laboratorio de computación” como se hacía llamar, cambió súbitamente de usar, el mini computador personal Sanyo iOS a Microsoft Windows 1.0. Eran los inicios de algo imperceptible para nosotros en esos momentos, se estaba librando la batalla por el posicionamiento de las tecnologías computacionales en las instituciones educativas, mientras que, al mismo tiempo, representaba una evolución de la interfaz por bifurcación tecnológica, lo cual vamos a profundizar más adelante en este breve ensayo.

Luego, ya a comienzo de la década del año dos mil, ocurrió otra disrupción tecnológica, pero en este caso a nivel organizacional. Se trató de una Hibridación por convergencia digital. Así, Compaq se fusiona con Hewlett Packard hasta desaparecer la primera a finales de esa misma década del dos mil. Lo recuerdo perfectamente porque particularmente usaba una laptop Compaq, de hecho, me gustaba más que las HP, porque desde la Universidad, traía el prejuicio de que la HP era difícil de usar por mis experiencias con el manejo de la HP 65.

Como podemos observar, en ambos eventos no hay dudas que se trataba de tecnologías de objetos muy robustas. Era inimaginable la desaparición ante nuestros ojos, de unas Pc de sistemas operativos iOS por MS-DOS de un aula de clases. Luego, más adelante ocurre la desaparición de una marca, que llenaba todas mis expectativas (Compaq) para consolidar el posicionamiento de Hewlett Packard en el mundo.

Entonces, la pregunta es: ¿Por qué desaparecen del espectro de las personas las tecnologías? Esa es la respuesta que vamos a intentar responder a continuación. Bienvenidos.

Bifurcarse (Divergencia), Hibridarse (Convergencia).

Estas palabras por sí mismas, reúnen un significado profundo desde las perspectivas del desarrollo tecnológico. Entiendo que las tecnologías de los objetos, marcan la pauta del desarrollo tecnológico, siendo este último, una carrera pertinente e inevitable que tienen un denominador común “La Riqueza de las naciones”.

Es esa perspectiva, es la producción y acumulación de riqueza, la que atrae capitales de inversionistas, debido a que, a mediano y largo plazo, el desarrollo tecnológico genera prosperidad económica. Para lograrlo se apoyan en los “Derechos de autor” para proteger sus innovaciones de la anticultura social del plagio.

Entonces, la innovación tecnológica tiene un tiempo de prueba social para determinar su capacidad de generar riqueza para sus inversionistas. De esta manera, si la aplicación de una tecnología produce un comportamiento replicable y escalable social y económicamente, se hace merecedora de la inyección de nuevo capital: social, humano, construido y una fuerte inversión monetaria. Fue exactamente lo que pasó con Amazon, Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, todas en común tecnologías de Software. Su capacidad generadora de Riqueza parece inagotable.

Hagamos una breve pausa, para aclarar conceptos según algunos autores en este contexto de Convergencia y Divergencia tecnológica

Para Ocampo, (2012), la convergencia tecnológica es como un acoplamiento digitalizado entre tecnologías tendiente a probabilizar la propagación de la comunicación digitalizada. Obviamente esto trasciende del software al hardware. Recordemos que fue el desarrollo del software la que impulsó el desarrollo del hardware.

La convergencia, es una dinámica de mercado global en la que se unen diferentes empresas y sectores, tanto como competidores como colaboradores, más allá de los límites tradicionales de la industria y la tecnología.

Convergencia entonces implica, la emergencia de sistemas de comunicación tecnológicamente integrados gracias a dispositivos de microelectrónica, informática y telecomunicaciones, cuyo rendimiento principal es aumentar la capacidad, velocidad y alcance de la transmisión de información codificada, así como el manejo y el almacenamiento integrados de las diferentes clases de comunicación electrónica en un sistema común de información (Marín 2009: 98), citado igualmente por Ocampo, (2012).

Así entonces, el mundo de las tecnologías está dominado por la convergencia tecnológica, y representa una amenaza para los que no están preparados. A pesar de ello, según Molina, (2021), siempre existe espacio para ocuparnos de la divergencia tecnológica, como una inteligencia alternativa al supuesto de que un futuro esperanzador supone mayor explotación, mayores recursos y –sobre todo– mayores necesidades. Por tratarse de un asunto de las minorías interesadas, lo que se persigue desde el punto de vista del pensamiento estratégico es explorar, recorrer e inventar trayectos menos complejos en la resolución de problemas y menos demandantes a nivel global. Para tal fin, por ejemplo, se sugiere la propuesta de una “nueva cultura técnica” por parte de Gilbert Simondon citado por este mismo autor.

¿Por qué ocurre el fenómeno de la convergencia y divergencia tecnológica?

Es importante señalar que, desde mi experiencia personal, es “la cosa social” lo que genera convergencia o divergencia tecnológica. ¿Por qué?: El ejemplo reciente, lo hemos visto en las experiencias de Google por entrar al mundo de las redes sociales. Su último intento “Google Plus”, jamás llenó sus expectativas. Incluso, su crecimiento no solo se desaceleró, si no que se estancó lo cual causó pánico a sus creadores. ¿Quién duda de la genialidad e integridad de la propuesta de valor de Google Plus? Sus círculos de comunidades digitales, pretendían eclipsar al mundo de las redes sociales. Finalmente, no pudo quebrar “la participación social” en Facebook, su más recalcitrante competidor. Entonces ocurrió algo inevitable, Google declaró de facto su “Convergencia digital” y no pudo crear valor significativo. “La cosa social”, esa entidad irreverente y generadora de incertidumbre lo sentenció y lo llevó a coronar a Facebook como la reina de todas las redes sociales, al mismo tiempo que consagró la conversión tecnológica de la industria.

Afortunadamente, las ciencias sociales han venido ganando espacios en la era del conocimiento para acercarse a los posibles escenarios que permitan mitigar los riesgos de fracaso de las tecnologías. La realidad actual, es que aún estamos muy al principio de todo este proceso científico para impulsar una “nueva cultura técnica”. Algunos filósofos como el Dr. De Sousa Santos, (2009) afirman que, estamos en la era de las urgencias y las emergencias, pues el desarrollo del conocimiento se ha desacelerado.

En este contexto, el tema de la “replicabilidad del conocimiento social” sigue siendo un enigma. Tan cierto es que, la metodología para lograr desencadenar y escalar infinitamente “la participación social” en el uso de tal o cual tecnología sigue siendo un dantesco desafío, de lo contrario Google Plus no hubiese fracasado. Lo que sí queda claro, es que, no fue por falta de inversión de dinero. Quizá su principal problema fue no promover esa “nueva cultura técnica”.

Ahora bien, sin duda un atrevimiento, pero, permítanme dar algunas aproximaciones reflexivas y soluciones a esta problemática de generación de capital cultural.

¿Qué hacer con “la cosa social” para mitigar el cambio tecnológico?

  Sin duda que la respuesta es “Evolucionar digitalmente” y esto significa promover una transformación en el modelo educativo. Necesitamos identificar cuáles son los elementos clave de la ecuación SUJETO – INTERFAZ – TECNOLOGÍA sugerido por Scolari, (2018).   Incluso, yo diría que necesitamos profundizar en el “enfoque sujeto”, lo cual implica Investigar y actuar para transformar la realidad y así promover un renovado capital cultural.

Para darles un ejemplo, les quiero hacer una pregunta: ¿Por qué el paradigma de las ciudades inteligentes moviliza interés corporativo solo para entornos de alto grado de capital construido (Infraestructura)?

La repuesta es que, estas inversiones tecnológicas comúnmente se implementan bajo altas expectativas de generación de riqueza. El negocio está en la cosa tecnológica. Sin embargo, su replicabilidad operativa, su talón de Aquiles, su debilidad y amenaza está en la dimensión social.

En este sentido, en el uso de la palabra «social», según Ana Cocho Bermejo, director de operaciones de Citycise, los resultados son contradictorios y declara lo siguiente citado por Rivas, (2015).

«Desde el año 1950 hemos estado hablando acerca de esta idea de la ciudad inteligente como un sistema complejo. La parte que en la actualidad cuenta con un modelo de negocio es la parte relacionada con este sistema: la gestión, la eficiencia energética, la movilidad – toda la industria de la ciudad inteligente es alimentada por eso. Pero la otra parte, en referencia a la innovación social y el compromiso social, allí realmente no sabemos cómo hacer un modelo de negocio fuera de él. Estamos entregando una gran cantidad de datos a los ciudadanos, le estamos diciendo a todos muchas cosas, por lo que podemos cerrar el círculo y volver de nuevo a los ciudadanos para la mejora de su calidad de vida» termina señalando.

Entonces, la convergencia y divergencia tecnológica va más allá de un asunto corporativo a priori. Es un asunto de sostenibilidad económica y social más que tecnológica. Trasciende lo operativo y encuentra sus desafíos en el campo social por una razón ampliamente desarrollada en la obra del Dr. Naím, (2013), El Fin del poder.

Ejemplo de convergencia y divergencia tecnológica que he logrado experimentar

  A lo largo de este ensayo, hemos hecho referencia a dos ejemplos que desde mi experiencia personal han marcado mi carrera digital. Desde el punto de vista de la divergencia tecnológica, la bifurcación que ocurrió a nivel del Sistema Operativo iOS de Apple hacia el MS-DOS de Microsoft. Esto representó uno de los eventos tecnológicos más disruptivos en la historia de las tecnologías. Por lo menos para mí.

Por la otra, desde el punto de vista de la convergencia tecnológica, el reconocimiento de incapacidad de competir por parte de Google Plus Vs Facebook y su consiguiente salida del escenario de las redes sociales. Esto a nivel de Software, pero también me he referido a la fusión de Compaq con Hewlett Packard, lo cual ocasionó la salida del mercado de la primera en aproximadamente una década después.

Futuras tecnología que podrían ser parte del portafolio personal.

         En referencia a este tema, ya he dado luces sobre mi postura en referencia a los nuevos escenarios de innovación social que debemos promover para co-Construir  una “nueva cultura técnica”.

         El asunto de “la cosa social”, tiene dos dimensiones clave para apuntar hacia el desarrollo de nuevas innovaciones socio tecnológicas. Lo primero es re-definir los incentivos económicos reales. La sostenibilidad económica ejerce un efecto que trasciende sobre el resto de las dimensiones de la cotidianidad, en este caso nos referimos al asunto de la distribución de la riqueza. La otra dimensión clave es “lo social”, lo cual apunta hacia el tema de “la participación”, perfectamente administrable y gestionable desde los mismos entornos digitales de enseñanza – aprendizajes, haciendo uso de los principios de: La articulación, gestión del conflicto y la co-Construcción estudiados ampliamente por Crook, Ch. (1998) y Gros, (2002).

         En resumidas palabras, coincido con los postulados de la escuela de ingeniería de software de la Escuela Holberton, citado por Rivas, (2017):

“La escuela del futuro será sin duda una mezcla de contenido en línea, proyectos colectivos, acompañamiento por los maestros o entrenadores, etc. Sin duda, dos claves: Aprender a aprender y trabajar en equipo. No pretendo que este sea el mejor método para todo el mundo, pero creo que es el que va a formar a los trabajadores que se necesitarán en las próximas décadas.” Sylvain Kalache, ex miembro de LinkedIn y fundador de la Escuela Holberton.

 Reflexiones finales sobre Convergencia y Divergencia tecnológica

         Las líneas producidas en este ensayo, es el producto de reflexiones y experiencias personales en mi carrera digital. Es probable que difiera respecto a su experiencia en algún concepto, o la manera como concibo en mi mente el presente y el futuro de las tecnologías. Simplemente, mi deseo es hacer una contribución para luego profundizar en el análisis de este apasionante tema de la Convergencia y Divergencia tecnológica.

Como ya han logrado leerme, en mi condición de Ingeniero, mi paradigma epistémico es mixto (cuali-cuantitativo). Por lo que mi abordaje, en un principio es acercarme, explorar y cualificar para luego pasar a determinar con todo el rigor académico para obtener la plausibilidad de la ciencia. ¿Por qué les digo esto?

Cuando nos referimos a tecnologías, inmediatamente pensamos en objetos – hardware, por ejemplo, un dispositivo móvil. Esta es la cultura estadounidense. En lo personal, lo acepto y hago uso del concepto. Sin embargo, aprendí de mi tutor Frances Michel Dulcire a ver las Tecnologías desde lo “socio-técnico”, nos referimos a las habilidades blandas, el conocimiento también es una tecnología.

Esta postura epistemológica me motiva a explorar las oportunidades de innovación en el campo de promover una nueva cultura técnica, tal y como lo he abordado en el presente documento. Obviamente, esto no significa que ignore el trabajo y el esfuerzo que la comunidad científica ha puesto en miras de desarrollar conocimiento en esa área. Nunca partimos de cero para hacer ciencia. Lo que, si veo claramente, es que en el aspecto de “la cosa social”, estamos muy al principio de alcanzar un desarrollo tecnológico significativamente relevante. Para que lo sea, repito nuevamente, es necesario fortalecer dos dimensiones: La económica en referencia a una equilibrada distribución de la riqueza producida en la dimensión digital, y que transcienda a lo psicológico y social. En fin, de lo que se trata es de mejorar la calidad de vida de las personas. Creo que ese es el sentido que vale la pena de toda esta carrera digital.

«En la cultura estadounidense, tecnología es sinónimo de objetos físicos. Mientras que para la cultura Europea, en especial la francesa, la tecnología está relacionada con habilidades « socio-técnicas ». el conocimiento también es una tecnología».

 Referencias bibliográficas

Crook, Ch. (1998). Ordenadores y aprendizaje colaborativo. Madrid-España: Morata.

De Sousa Santos, B. (2009). Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social. siglo XXI.

Rivas, G. C. (2015). Marketing digital. Guanare, Edo. Portuguesa: WebRivas. https://www.webrivas.com/2015/10/smart-city-efectiva-e-innovadora-con-responsabilidad-social.html

Rivas, G. C. (2017). Marketing digital. Guanare, Edo. Portuguesa: SmartRivas. https://smartrivas.com/investigacion-accion-participativa-escuela-holberton/

Scolari, C. A. (2018). Las leyes de la interfaz: diseño, ecología, evolución, tecnología. Barcelona, Editorial Gedisa.

Ocampo, S. P. (2012). Digitalización y Convergencia Tecnológica desde el punto de vista sociológico de la Teoría General de Sistemas Sociales. Revista Electrónica Gestión de las Personas y Tecnología5(13).

Molina, F. T. (2021). Cuatro líneas para pensar la divergencia tecnológica. Nómadas, (55), 125-141.

Naím, M. (2013). El fin del poder: Empresas que se hunden, militares derrotados, papas que renuncian, y gobiernos impotentes: cómo el poder ya no es lo que era. Debate.

Gros, S. (2002). Constructivismo y diseños de entornos virtuales de aprendizaje. Madrid España: Revista de Educación, (328), 225-247.

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